El Ferrocarril Central del Perú puede considerarse entre los
ferrocarriles más notables del mundo, por las dificultades técnicas
vencidas y por el elevado nivel al que llega ascendiendo a por la
cordillera de los Andes, debe ser considerado sin lugar a dudas el que
partiendo del Callao arriba a la pintoresca ciudad de Huancayo, en la
región central andina del Perú.
Es el único tren en Sudamérica, entre los de trocha normal de 1,435 m,
que alcanza a una altura sobre el nivel del mar de aproximadamente 4.781
msnm en el túnel de Galera. El punto más alto es La Cima, 4.835 msnm que
se halla situado en el ramal minero de Ticlio a Morococha. Este punto
excede en 17 m hasta Collahuasi, lugar más elevado del ferrocarril
minero de Antofagasta, Chile, de trocha de 1 m que tenía 4.818 msnm. Así
durante muchos años este fue el ferrocarril más que llegaba a la mayor
altura sobre el nivel del mar, solo recientemente fue sobrepadaso por el
Ferrocarril Qinghai--Tíbet que alcanza la cota 5.072 msnm.
Para alcanzar tal altura el tren atraviesa 41 puentes, 60 túneles, y
alrededor de 13 zigzags. Empleando casi 8 h para el recorrer la
distancia de 172 km que separan el Callao de Galera.
La línea remonta el curso del río Rímac y sus afluentes hasta Chinchán,
como 7 km más allá de Casapalca, parada importante establecida en la
falda occidental de la cordillera andina, destinada a la concentración
de minerales y continúa ascendiendo hasta la cumbre de los Andes que
atraviesa por el túnel de galera. Desde allí desciende hacia el lado
opuesto siguiendo el curso del río Yauli, que pertenece a la vertiente
Atlántica, hasta La Oroya. Después sigue ya el curso del río Mantaro y
lo cruza y llega a la estación de Tambo, pasando por el centro del valle
de y por pueblos muy bellos como Jauja, Apata, Matahuasi, Concepción y
finalmente Huancayo.